09 octubre 2015

La princesa vasija

Circe Sol

Crea tu insignia La princesa vasija Erase una vez una princesa, la menor de 5 hermosas hermanas, creció siempre bajo la sombra sin querer llamar la atención escondida en un rincón. Sus hemanas, eran consideradas las mas bellas de todos los reinos, rubias, esbeltas, y con grandes talentos para la música y las artes, con una risa angelical, y modales impecables. En cambio, la princesita era morena, de facciones finas, sonrisa picara, traviesa, y diciendo lo primero que le viene a la cabeza. A pesar de que en realidad era muy bella, nunca considero serlo, y a pesar de que tenía muchos talentos ocultos, no lograba encontrarlos. En el reino vecino había un principe, el menor de 5 hermanos trabajadores y ambiciosos. Él, al ver lejano su mando en el reino, era distraido, siempre metido en sus propios pensamientos, soñador, y también muy atractivo. La princesa estaba enamorada de él, pero no había lugar para ella ni en su cabeza, ni en su corazón, ni en su vida. Y era una pena, porque en realidad, para ojos externos y objetivos, la princesa era todo lo que el principe necesitaba, compartian gustos, pasiones, y las pocas veces que hablaban juntos se notaba una quimica y una conexión perfecta. Después de muchas noches que la princesa le pedía a la luna y las estrellas que el príncipe se fijara en ella, decidió irse por un camino diferente, mas oscuro. Uno de los talentos de la princesa era la magia, tanto blanca como negra, generalmente usaba la primera, pero esa noche tomó medidas desesperadas. Realizó un conjuro complejo, sin embargo las cosas no salieron como ella pensaba. Tras una luz cegadora, y un humo blanco, en el lugar donde estaba la princesa apareció una vasija, grande y hermosa, con una mezcla entre estilo oriental y griego, muy detallado, negro, con imagenes en azul y bordes de plata, tenía brillo y vida, como si fuera un espejo que a través de sus gráficos contaba mil historias en una, transmitía sentimientos mas que sensaciones. Y hasta abajo una leyenda que decía "Hasta que recibas el valor mas grande". Eso fue lo que vio uno de los sirvientes al entrar en la habitación, y decidió llevarla a la frontera con el reino vecino, y ahí la vendió. Su comprador, dueño de una tienda de antigüedades colocó la vasija entre cientos de objetos desorganizados en un pequeño espacio reducido. Pasó el tiempo, la princesa perdió la cuenta, viendo poca gente entrar a la tienda, y mucha menos gente si quiera fijarse en ella como vasija. De vez en cuando lograba proyectarse astralmente y ser testigo de la vida exterior, y aunque su familia la extrañaba, para ella las cosas seguían igual, y como de costumbre su principe soñador, a solo unas calles de la tienda de antiguedades seguía sin percatarse de su existencia, y ella desesperada soñando que el la encontrara para darle su valor mas grande y su amor para romper el hechizo. Con tanto tiempo para ella, y tanta introspección, poco a poco iba apreciando su belleza tanto como vasija, como lo había sido siendo persona, sus talentos, sus habilidades. Un día, un anciano la observó durante horas, la esperanza de salir de esa tienda la alegraba, regresó varios días el anciano, pero después dejó de visitar la tienda. En una proyección astral logró encontrarlo, y observó que era un artesano, y trabajaba duramente en un proyecto, que viendo de cerca no era mas que una copia de ella como vasija. Tal vez era su edad, su falta de talento, o simplemente que no era un trabajo sencillo, pero la copia era de una mala calidad, no tenía el brillo ni lo impresionante que tenía ella. Y junto había un anuncio, una subasta que se daría en unos días. Con mucho esfuerzo, la princesa se proyectó al día y lugar de la subasta, sólo para ser testigo de cómo vendían su copia de vasija, y como entre los mas ricos de los reinos peleaban y ofrecian cada vez mas. Era un halago enmascarado. Hasta que se escucha una voz familiar, dando el valor mas alto, su principe. Y así, el principe se llevo la vasija, un regalo para su madre. Y la princesa regresó a la tienda de antigüedades con una melancolía mezclada con furia, y la decepción de que el hechizo no se rompió. Después de días de sufrir, de sentimientos encontrados, tuvo un arranque de inspiración, pensó que para ella aún de vasija merecía un lugar mejor que la tienda, y si iba a estar así por un tiempo indefinido tendría que aceptarlo y seguir, con o sin principe a su lado. Así que decidió viajar, se proyectó a su palacio con su profesor, le dejó una nota con la dirección de la tienda y diciendo que había ahí un objeto digno de recorrer todos los palacios por periodos para su admiración, por ser la vasija perfecta, mágica. Ese fue el momento en el que se rompió el hechizo, se vio a si misma nuevamente como humana en el aula de su profesor, emocionada y contenta se dió cuenta de que el valor máximo sólo podía darselo ella misma.

16 septiembre 2011

La sabiduría del Sapo

A aquel estanque solían ir los despechados a desahogar sus penas. Tantos años de ver lágrimas y dolor le dieron al agua un peculiar color, un azul oscuro como cielo nocturno. Sólo un renacuajo pudo crecer, inmerso en penas, en ambiente cruel.
Año tras año el sapo escuchó en silencio las ilusiones de las doncellas, los miedos de los valientes caballeros. Frustrado ante la impotencia de callar, comenzó a dar consejos uno a uno, escribía en las hojas flotantes, oculto en la oscuridad del agua.
Los rumores del estanque mágico corrieron por los alrededores: aquél que cuente sus penas y secretos recibirá en una hoja su consejo.
El sapo por fin había encontrado su razón de vida; ayudar a otros lo llenaba de satisfacción. Pero llegó el día en que regresó la frustración de percibir el dolor sin poder ayudar. Una joven sollozó durante horas en el estanque sin decir ni una palabra, sin explicar nada, cerrada en sí misma. A la noche siguiente, un joven permaneció en silencio hasta el amanecer, sólo veía al estanque en el mismo lugar que la joven lloró. La profunda tristeza y soledad del joven eran igual de desconsoladoras que las múltiples lágrimas de la dama.
Tras mucho pensar, el sapo decidió emprender su primer viaje fuera del estanque. Sigilosamente saltó por el pueblo y con sus grandes ojos observó cada detalle, reconoció muchas caras vistas antes a través de lo borroso del agua.
Por fin los vio, eran los jóvenes. A ella la apodó Nenúfare, nombre de las hermosas flores que yacen en los estanques, pensando en las de floración nocturna que se abren en el crepúsculo y se cierran al día siguiente. Al joven, Loto, como la flor de donde se dice que emergió Buda, quien tenía la misma tranquilidad y calma.
Nenúfare sonreía, tenía mucha alegría dentro, con pasión y una gran fortaleza; nadie pensaría que podría derrumbarse en lágrimas. Pero el sapo sabía que escondía un sueño roto. Loto tenía la misma tranquilidad y calma, pero escondía su dolor y ocultaba sus miedos tras una coraza de valentía.
No fue hasta que la mirada de Nenúfare y Loto se cruzaron que vio el sapo aquellos sentimientos, la confusión y la característica melancolía de una ilusión rota. El sapo era un experto en observar y analizar; para él eran transparentes y obvios. Sin embargo, entre ellos no parecía haber claridad. Cada uno estaba tan preocupado por ocultar su propio secreto que no se daba cuenta que el otro callaba las mismas palabras.
Eran tan diferentes pero tan iguales. Para el sapo ya era común: todos los humanos tenían un pasado que los llevaba a actuar de determinada forma. Un pasado hiriente, una batalla que los haría refugiarse en sí mismos. Varios miedos e inseguridades y múltiples complejos. Lo común: miedo al rechazo; a desnudar sus emociones, su historia y sus defectos; al abandono; a la soledad; al dolor.
Pero hay un miedo que nadie reconoce, el más grande de todos. Aquel que es capaz de paralizar y herir como todos juntos: el miedo a tener el amor y perderlo. Es ese el miedo que hace al más valiente huir, a la más bella ocultarse, y a todos alejarse.
El sapo vio a los jóvenes con esa tensión característica, como si estuvieran unidos por un resorte invisible que no los deja ni acercarse ni alejarse lo suficiente. Cada vez que hay un encuentro el golpe del rebote causa dolor.
Saltó de regreso al estanque y en el camino tomó algunos artículos para un nuevo plan. Como lo pensó, al atardecer Nenúfare se sentó junto al estanque otra vez sin hablar; esta vez sin lágrimas. Meditaba viendo la profundidad de las aguas oscuras de dolor. Se quedó sorprendida al ver emerger un objeto brillante, lo tomó. Era un espejo de plata con una grabación que decía: “si te conoces a ti misma inevitablemente te querrás y te abrirás”. Sólo cayó una lágrima con amargura y dulzura, característica de cuando escuchas una verdad real, dolorosa pero con cariño. Se fue viéndose en el espejo con una leve sonrisa.
A media noche llegó Loto con una seriedad que si uno observaba era pesadumbre. Para él salió a la superficie una daga de plata. En ella un grabado decía: “el valiente no oculta; conoce sus miedos, defectos y debilidades. Los transforma en cruzadas, cualidades y fortalezas”. Estuvo muchas horas viendo el reflejo de la luna en el estanque. Era tal la oscuridad que parecía como si fueran dos cielos nocturnos unidos en una delgada línea.
Para el sapo así siguieron los días: nuevas personas, nuevas penas, y más consejos que dar. Con la esperanza de haber ayudado a Loto y a Nenúfare y a los cientos de personas que llegaban a desahogarse. Sin embargo, nunca veía la conclusión de sus palabras. Después de todo, para que esas palabras sean acciones hace falta esfuerzo y tiempo. Las penas no se superan rápido; es como tener una costilla rota que duele constantemente hasta que un día deja de doler.

01 julio 2011

La princesa y el hada

En la madrugada fría, cerca de un lago azul, un hada colocaba gotas de rocío en las hermosas flores que decoraban el lugar. Hacía música con el viento, hasta que escuchó algo diferente. Una especie de llanto, pero de ningún animal que ella conociera. Siguiendo el sonido llegó ante, lo que ella pensó, un hada gigante sin hadas. Su cabello castaño, largo, ondulado, sentada a la orilla del lago, entre hermosas flores, y su rosto aunque blanco y de facciones lindas, tenía algo que desconcertaba al hada. Y luego vio gotas de rocío caer por sus mejillas, creyendo aún mas que esa tenía que ser un hada con mucha magia.
Se acercó lentamente, y la joven se sobresaltó, secaba sus lágrimas pensando que éstas le distorsionaban la imagen, o tal vez era una alucinación, había enloquecido. El hada tomó una de sus lágrimas, diciendo “esto es muy salado y denso para ser rocío”. La joven tocó al hada, seguía perpleja, aún así, respondió, “eso no es rocío, es una lágrima”. Ante la cara llena de duda del hada, continuó diciendo, “normalmente salen pocas para proteger el ojo, pero cuando uno esta muy triste, o a veces feliz, salen muchas mas, y a veces, como ahora, no pueden parar”.
El hada no entendía mucho de emociones negativas, había escuchado de ellas, pero al ver el rostro de la joven supo que era esa expresión desconocida la de la tristeza.
Ingenuamente el hada le preguntó, “¿por qué hay tristeza?”. Probablemente por una necesidad de desahogo, la joven le explicó “Generalmente se da cuando pierdes algo importante”. – “¿Qué perdiste tu? Dijo el hada.
La joven, calló un momento, las lágrimas seguían brotando mientras decía de manera entrecortada “perdí un amor”. - ¿Qué es un amor? Preguntó el hada
“No es un qué, es un quién, es alguien que al principio te enferma, lo ves y sientes náuseas, se acelera tu corazón, dejas de ver todo menos a esa persona, a veces cuesta trabajo respirar, sudas como si hubieras corrido kilómetros, no puedes pensar ni moverte. Y al mismo tiempo, es una sensación agradable, como que cuando estás ahí, estás en el lugar correcto. Esa primera fase de enamoramiento todo es una ilusión, una distorsión de todo, pasajero y al mismo tiempo duradero (si el amor es de verdad). Pasa el tiempo y conoces mas de esta persona, y entonces la pertenencia aumenta, hay admiración, va creciendo una amistad, y unos hilos invisibles los empiezan a unir y acercar, se da una empatía tan grande que se comparten emociones. Y esos hilos crean una atracción de querer besar, abrazar, tener a esa persona físicamente.” – Y después de toda la explicación se sumió en el silencio de sus pensamientos
El hada rompió su meditación diciendo “Simplemente hacen magia” – ante intriga de la joven siguió “Nosotras cambiamos el color de las cosas, las sensaciones del viento, lo aceleramos y jugamos con él. Cambiamos las estaciones y el tiempo, unimos troncos con telarañas, creamos escenarios, y compartimos así nuestros pensamientos y emociones. El amor suena a hacer un tipo de magia”
La joven sonrió, “Sí, se podría decir que es un tipo de magia, pero nosotros no la controlamos ni la hacemos, pasa sola. Y muchas veces es muy difícil que suceda, y otras veces en cualquier punto se puede deshacer y es cuando pierdes el amor y viene la tristeza”
El hada emocionada le dijo “No soy la mejor, pero podría intentar usar mi magia contigo y tu amor perdido”. Pero la joven le dijo “Tu creas los nidos, pero dejas a las aves volar. Queremos tanto un amor que creamos el espacio ideal para que encajen, pero a veces el otro vuela hacia un lugar que lo haga sentir la magia. Otros se quedan juntos sin sentir el amor, o hasta se olvidan de él y dejan que el tiempo u otras personas los separen. Es la magia mas poderosa, pero la mas compleja”.
El hada con un poco de melancolía le preguntó “Y qué se hace después de perder un amor, además de la tristeza y llorar” – La joven sonrió, su rostro embellecía mil veces con ese gesto “Dejas de llorar, termina la tristeza y sigues viviendo, pasan las estaciones, hasta que la magia vuelva con otro nuevo amor.”

30 mayo 2011

La princesa enmascarada

En el lago cae una lágrima trasparente, proveniente de unos ojos verdes como las hojas, rodeados por el duro y frío metal de una máscara de colores, adornada con joyas.
Sólo se pueden ver los ojos, y unos labios rosados. Pero sus ojos dicen más de lo que quiere ocultar, por eso siempre mira hacia abajo, analizando sus propios pasos, buscando un camino.
Una princesa que no sabe si es hermosa, en realidad nunca se ha conocido a sí misma.
Se sentía protegida detrás de esa máscara, incluso adornó con hermosas joyas su recinto de seguridad, su escudo. Pero su defensa no era perfecta, porque un día se enamoró, de un príncipe azul. Pudo verlo con sus propios ojos, era galante, apuesto. Lo escuchó, brillante, sabio.
Hasta que un día, se encontró con otra princesa, mas cercana a lo que conocemos. Con un largo cabello castaño, facciones finas, delgada, piel suave, una actitud seductora y tierna. Se jactaba, esta atractiva princesa, de tener en sus manos a príncipes y caballeros de todos los condados, se le podía ver sonreir, y siguiendo su canto de sirena se acercarían los hombres para contemplarla.
Sus caminos se cruzaron en un puente colgante, y a la mitad de éste, el viento sopló fuertemente, agitando terriblemente todas sus emociones. Ambas princesas, ante el terror, sintieron su corazón acelerado, y al voltear hacia delante sobre el puente, su príncipe azul.
Los tres, sintieron un flechazo en el corazón, una sensación confusa entre amor y temor, ya que el viento seguía amenazando con hacerlas caer, o tal vez era la pasión que desequilibraba y nublaba su juicio.
Una vez a salvo, en tierra firme. El príncipe, aún confuso, declaro sus sentimientos de supuesto amor a la hermosa princesa y ella le correspondió.
La princesa enmascarada, ya había sentido el flechazo por el príncipe, sabía que su amor si era real, sin embargo no correspondido.
Tantos años usando una máscara para evitar dolor, sin saber que el más fuerte viene de dentro, de su propio corazón hecho pedazos.
En este final feliz no hay un príncipe azul, sólo una princesa que se busca a sí misma en su reflejo, retirando la máscara, despojando miedos, aceptando diferencias. Dispuesta a enfrentar el mundo sin escudo.

25 mayo 2011

Por siempre

Ya han pasado 6 años.

Aún recuerdo el comienzo de todo. Vestirme de blanco, la sonrisa puesta, la esperanza, la ilusión, la emoción. Caminar por el pasillo, paso a paso, dispuesta a dártelo todo.

El primer año juntos fue poner a prueba mi curiosidad y mis ganas de conocerte. Libro tras libro, ideas confusas, haciendo poco a poco una base deforme, sin sentido, barrotes y cimientos. La pregunta clásica: si he visto cadáveres. Sí, añejos, amorfos e irreconocibles.
Muchos preguntando dudas de sus enfermedades, yo por orgullo investigando para poder ayudar.

El segundo año fue la primera vez que consideré dejarte. Pero descubrí que nada más me llenaba; en tan poco tiempo eras una parte de mí, no me reconocía en el espejo sin ti. Completamos dos años de dureza, exámenes confusos y tanto conocimiento.

Al tercer año nuestra luna de miel: la práctica. Lleno de primeras veces inolvidables. La primera muerte, impactante, frustrante y lejana. El primer nacimiento, para mí lo mejor. Muchas primeras cirugías de todo, muchos primeros pacientes. Al principio somos como niños jugando a ser el doctor, con una libreta anotando e intentando hilar ideas pasadas. Sosteniendo pinzas ante cuerpos abiertos, sin saber distinguir nada entre la sangre y tejidos. Pero aún todo mezclado con la presión de exámenes, trabajos, estudiar.

Y sin darnos cuenta, al pasar los siguientes dos años, todo se vuelve claro; nos dicen “doctor” o “doctora”. Y con experiencias crecimos.

El quinto año la batalla final: el internado. Nuestra primera gran pelea.
Entramos a un hospital con una maleta, como reos concientes de que se alejan de todo. El principal reto de la guerra: encontrarnos a nosotros mismos. El peor y el mejor año. Vimos todo con nuevos ojos, más de cerca. La muerte, el nacimiento, la cirugía, los pacientes. Ya
no había pequeñas libretas, ¡todo se hilaba en nuestra cabeza! Ideas pasadas, enseñanzas nuevas. Pero muchos días todo se nublaba con castigos, cansancio, hambre, tristeza, soledad.

Como una adolescencia te daban todas las responsabilidades, pero menospreciaban tus
capacidades. Y todo se sentía mil veces más. Ahora cada pocos días pensaba dejarte, cada otros te quería para siempre. Y en un año, un crecimiento exponencial, tumoral. Y sin tiempo para pensar nos vimos inmersos en exámenes que evaluarían todos esos años, y sin recordar ni cómo estudiar.

Pero todo fue superado mientras nos aventábamos al 6to año. Donde nos veríamos a nosotros mismos solos ante el paciente y, claro, con la burocracia junto estorbando. Pocas muertes, pocos nacimientos, pocas cirugías, muchos pacientes. Pero el “doctor”, “doctora”
y las gracias de corazón, y por nuestro propio esfuerzo, sólo por nuestro trabajo. Y mantuvimos un consultorio a flote.

Casi es imposible resumir cada sentimiento, cada lección, cada error. Hoy, después de tantos años, camino nuevamente por un pasillo, paso a paso, vestida de negro, con la sonrisa puesta, la ilusion hecha, tantos recuerdos (incluyendo los que no llegaron aquí por otra vida o la muerte) y el agradecimiento a todos aquellos que me apoyaron en cada crisis, cada pelea, cada logro. Con la emoción de que con este papel confirmo que estaremos juntos siempre, Medicina, el resto de mi vida, porque ya eres parte de mí, desde aquel primer día.

26 abril 2011

Canción de Cunero

Linda bebé, llegaste antés de tiempo
Pero no llores, que lo malo pasará
El sufrimiento se lo lleva el viento
El amor que tienes por siempre durará

Linda bebé, la vida te espera
Cantos, juegos y risas
Tu cuerpo pronto crecerá
Poco a poco, no hay prisa

Llegarás a casa con el mejor papá
Lo sabe todo, y te enseñará
Te quiere tanto como tu mamá
Siempre te protegerá

También tienes a la mejor mamá
Es buena, es tierna y ya sabe cocinar
Duerme tranquila, todo pasará
Que pronto en tu casa estarás

Linda bebé, eres una guerrera
Y mas bella que cualquier princesa
Linda bebé, la vida te espera
No tengas miedo ni tristeza

06 febrero 2011

La cicatriz de la princesa

Erase una vez, una princesita, que siendo sólo una niña fue víctima de un cruel hechicero. Éste ser malvado la hirió en el corazón, dejándole un dolor constante, y un miedo profundo que recorrería su sangre en escalofríos.
La pequeña niña sobrevivió, pero detrás de su sonrisa se ocultaba y recorría todo su cuerpo el maleficio y aquel dolor. Las cicatrices del pasado te hacen mas fuerte, pero te acompañan siempre. Y ella nunca se sintió una niña normal. Y la sociedad parece hacer parias lo que se salga del contexto.
Ahora, después de varios años, la princesita es una joven bella a su manera, con muchos dones que ofrecer, una sonrisa tan sincera, una pasión por ayudar a otros, pero una mirada profunda e intrigante, de ternura y dolor.
Los hombres la observan de lejos, pero el recorrido del hechizo en su sangre los hace dudar, la herida en su corazón les es desagradable, y se quieren alejar. Temen que sea contagioso, lo fuera de lugar, lo diferente les hace dudar como parte de la sociedad, lo desconocido les hace temer un destino que podría ser aventura.
Todos se mantienen distantes, y la soledad de la princesa es como sal a su herida, que crece y la destruye poco a poco.
Todavía los hombres se preguntan, cómo puede estar sola si tiene tanto que ofrecer, los mismos que la rechazan se lo cuestionan, la ironía de esto le provoca un enojo que se descarga en risa.
Y es que todas las heridas se curan con compañía, todo dolor se apacigua con cariño. Y cuando llegue un caballero lo suficientemente valiente para contrarrestar el maleficio, ese botón se hará flor, y la belleza que mostrará los cegará.

23 enero 2011

Y LLEGASTE A LOS “SIN CUENTA”

Y LLEGASTE A LOS “SIN CUENTA”

Donde ya no hay que rendirle cuentas a nadie, y sabes que la opinión que más cuenta es la tuya, para sólo buscar consejo de los que, a lo largo de estos años, te han permitido contar con ellos de verdad. Contar años ya no es necesario, es tiempo de contar los buenos momentos y esas personas que están junto a ti.

Así has cruzado la línea, donde las líneas y marcas de la piel no importan, sino lo marcados que has dejado a otros, y tú lo has logrado. Las huellas de la edad están en la arena y pasan desapercibidas bajo la marea, pero las huellas de la vida están en cemento y con el paso del tiempo permanecen.

Ahora se saborea la libertad, se libran los obstáculos con facilidad, pues llevas tantos años corriendo en esta carrera que los caminos se saben manejar.

El sabor de los cincuenta, que saben a sabiduría, tantos conocimientos que has probado y el saber todos los que faltan por probar. Ser selectivo, sabiendo lo que se quiere saber, y sin un examen como antaño que te obligue a aprender.

Los errores de la vida te han enriquecido en conocimiento, y como un caballo que por estar bien herrado ha cruzado tantos valles rocosos, ahora puedes errar cuantas veces quieras y disfrutar de las lecciones de la vida, pues con ellos has aconsejado a quienes te han acompañado.

El diamante ya ha pasado por las minas llenas de oscuridad, de los desgarros y los golpes para moldear, ya no es un diamante en bruto, sino una joya sin igual. Después de cincuenta años, ahora ya puede brillar y ser el regalo ideal para los demás.

Y es que los cincuenta años si cuentan, pero como un nuevo comienzo, el camino recto después de la subida, donde se puede caminar con tranquilidad, ver el paisaje y volver a empezar.

13 enero 2011

"Jugando por una princesa"

Érase una vez un reino lejano, donde el rey hamburguesa tenía una hermosa princesa de ojos color avellana, rizos de chocolate, dientes de azúcar. El rey era amante de los juegos de todo tipo y de las hamburguesas y adoraba a su hija; sin embargo, le preocupaba que a pesar de su belleza rechazaba a todos los pretendientes.

Después de una cena familiar el rey conversó con la princesa, insistiéndole en salir con el príncipe del reino vecino. Su hija, aunque muy dulce y buena, tenía un lado fuerte y le contestó: "¿acaso no quieres lo mejor para mí? ¿Por qué he de conformarme si yo quiero a alguien muy especial, alguien bueno, sabio y talentoso como tú?"
Ante tal comentario el rey sólo pudo sonreír y darle la razón a su bella princesa; el príncipe vecino sería guapo, pero carecía de otras cualidades. Y así pasó una noche en vela, pero al cantar el amanecer se iluminó el cielo y llegó la inspiración: crearía una gran cuesta. Los finalistas tendrían la oportunidad de salir con la princesa, ya que ellos tendrían las cualidades que a ambos les importaban.

Así, con la tecnología del reino, creada por los mejores hechiceros, se fusionaron en el kinect.

Ese día decenas de hombres de diez reinos compitieron. Tuvieron que mostrar habilidades y hazañas para combatir dragones virtuales, mataron monstruos sólo con sus manos, batallaron hombre a hombre en deportes y peleas callejeras. Realmente sudaron por la princesa y sin ganar monedas, cual plomeros italianos. Tuvieron poderes por instantes y supieron cómo usarlos. Hubo también juegos para probar su inteligencia, incluso su destreza en la pista de baile.

La princesa veía con una gran sonrisa, y desde el primer instante supo quiénes serían los finalistas. Admiró al mejor jugador quien, a pesar de no ser el más fuerte físicamente, demostró talento, el nivel mas alto de inteligencia, carisma, bondad; era un hechicero del reino del norte.

Al terminar la cuesta el ganador fue este hechicero del norte, pero fue merecedor de la mano de la princesa ya que fue el único que con una sonrisa tierna y seductora le dijo: ¿quieres jugar?

08 diciembre 2010

La princesa y sus paredes

Erase una vez una princesa, que cuando era una niña el reino donde vivía estalló en guerra. Un día, el enemigo llegó dentro del castillo, la princesa asustada se escondió entre dos paredes, intentó hacerse sorda al sufrimiento pero escuchó como herían a su familia, quería estar ciega y no ver las propias heridas que ella tenía, pero pudo ahogar su llanto entre esas dos paredes. Tanto fue el tiempo entre esas dos paredes, únicas testigo de sus lágrimas, de su debilidad, de sus miedos, y las mas fieles protectoras del daño.
Al salir, se alejó de todo, y a las orillas del reino construyó su casa, de piedras grises como aquellas paredes, no quiso hacer ventanas para que no la vieran. Fuera de esas paredes hizo otras, una muralla alrededor, pero temía que alguien pudiera saltarla así que la mando hacer alta, tan alta que ni trepando 6 dias lograrían pasar.
Pasaron los años, la casa es ahora una torre, rodeada por la muralla mas alta, protegida por capas y capas de piedra. La princesa ve por un pequeño agujero, a todos felices en el reino, a todos aquellos que quisieron brindarle su amistad y se rindieron, pues no es divertido hablarle a una pared. No se puede extender una mano a través de concreto, ni ser cálidos con algo frío, o ser blandos con algo tan duro. Era imposible consolarla sin ver sus lágrimas.
Ahora la princesa, busca alrededor en su soledad, pero no hay nada que encontrar, el vacío a su alrededor la ha dejado hueca. Y todos los miedos que pudo haber tenido se han reducido a tenerle miedo a esas paredes que alguna vez fueron su escudo, su protección. Cómo romper algo que la salvó.

21 noviembre 2010

Princesas siamesas

Erase una vez, en un reino muy lejano, donde nacieron dos princesas siamesas, unidas por un costado, con dos cabezas, cuatro piernas, cuatro manos.
Las pequeñas crecieron ocultas en el castillo, la familia real temia que fuera desconcertante para el pueblo y que ocasionara una crisis de duda y desconfianza en el futuro gobierno.
Las niñas lejos de toda la realidad, crecieron soñadoras, y dependientes la una de la otra. La "mayor" por sólo 3 minutos, organizaba juegos, y fue la guia de la menor, le enseñó a escribir, a columpiarse, y a sobrevivir.
Y es que a pesar de ser una misma persona, eran muy diferentes, y con el tiempo las diferencias crecieron mas nunca las separaron.
Por la falta de tecnologia en el reino, y mas por el secreto que era la condición de las siamesas, nunca supieron qué era lo que las unia exactamente, a veces parecia que la mayor no tenia estomago, pues comia mucho sin llenarse y era como si la siamesa engordara. Otras parecia que la menor tenia la memoria, ya que la otra vagaba distraida por el mundo. Cuando llegaron a la adolescencia, parecia que la mayor tuviera el higado ya que si podia procesar el alcohol y la otra no.
La mayor era una artista, soñadora pero muy fiel a sus principios, siempre canturreaba (lo que molestaba en extremo a la pobre siamesa que tenia que escucharla todo el dia), si tenia un don musical, y de dibujo, y era excelente armando y desarmando todo. La menor era mas independiente (hasta donde los dos cuerpos la dejaban), tenia un caracter mas duro por fuera y blando por dentro, toda una joven "aldente".
Los años habian pasado, y era tiempo de empezar a preocuparse de quién de las dos seria la heredera. La familia real, en un arranque de desesperación, le pagaron a unos gitanos quienes prometieron que en sus tierras habia alguien que podia separarlas, dejando a las dos vivas.
Asi las princesas viajaron por varios años, realizando actos como paga para su comida y alojamiento con los gitanos. Como era de esperarse, la mayor descubrió en este estilo de vida una pasión, adoraba los paisajes nuevos, las playas, la vida de libertad. La menor, tenia la intención de siempre, de regresar a casa y ayudar a gobernar su reino, que habia estudiado mucho las costumbres gitanas y convivió con el aprendiz de médico brujo, soñando llevar formas de curar a la población de su reino que tanta falta les hacian esos nuevos conocimientos.
Poco antes de llegar al pueblo gitano, al ver sus talentos, la mayor recibió una oferta para viajar con otro grupo, que se dedicaba a crear, arreglar y armar objetos en los pueblos, el sueño de la princesa, quien, a pesar de que extrañaria su reino sintió que era el momento de abrir las alas y lanzarse a la aventura soñada.
Por fin llegaron al pueblo gitano, y el médico brujo durmió a las princesas para serpararlas.
La menor pensaba que siempre habia deseado la libertad de ser ella misma, única e independiente, que podria dormir sin que la despertaran, utilizar el baño sola, no escuchar el incesante canturreo, tener que cuidar y preocuparse por su siamesa distraida, ser su agenda, su reloj, podria elegir qué hacer y a dónde ir, dejaria de ser impuntual por culpa de su hermana.
Pero seria una amputación real, no sólo se alejaria un poco, viajaria por otro camino que las mantendria separadas mas de lo que jamás habian estado. Invadió repentinamente la sensación de que estaria sola, nadie con quién platicar en el anochecer, con quien jugar, ni darle consejos, ni pedirselos, con quien reir, llorar, gritar, o simplemente estar. El temor de que nunca habria nadie que la fuera a conocer tan bien, sin su cascarón, y que siguiera queriéndola. El conocimiento de que lo que mas odiaba seria probablemente lo que mas extrañaria. Le amputarian la parte mas imprescindible de si misma....

31 octubre 2010

Mi futuro sadico y sangriento

Ahora entro a la habitación sudando, con los nervios a flor de piel y las manos llenas de sangre, me veo al espejo, también hay sangre en mi ropa. Tengo la cara pálida y unas grandes ojeras, y al examinarme realmente pienso que tengo cara de loca. Me doy cuenta que en mi mano siguen las tijeras que clave en aquel hombre. Me pregunto que sentirá su familia sobre lo que hice. Recuerdo a sus hijos, gemelos de 8 años, picaros y tiernos, la ultima vez que vieron a su padre lo abrazaban y lo besaban.
Y su esposa, le he quitado un peso de encima a esa mujer, aunque no pido un agradecimiento, nunca lo recibo. La pobre mujer tenía que cuidar de su esposo demasiado, siempre estaba preocupada, pero ya no mas.
Es un trabajo muy laborioso el mío, planear todo poco a poco, estudiar todos los pasos de la persona para una mayor precisión, pero a veces se necesita mas que nada una respuesta rápida y listo. Se requiere de mucha limpieza ya que es un trabajo sucio, ustedes entienden hay demasiada sangre, hay que limpiar las herramientas, la ropa, el lugar, etc.
Muchas veces tengo que trabajar de noche, cuando se dice que todo está tranquilo, pero yo sé que en realidad a veces las noches pueden tener mas actividad que el día.
Recuerdo que la última vez me tocó trabajar con la droga, utilizamos morfina, y realmente veo que es toda una ciencia calcular la cantidad exacta, inyectarla poco a poco y ver como sus ojos se cierran y la persona cae en un sueño profundo.
Pero no siempre he sentido esta admiración por lo que hago, al principio me era muy difícil clavar un cuchillo y deslizarlo por la piel viendo cómo todo se torna color rojo, técnicamente eso es. Ya me he acostumbrado algo, mas no creo lograr hacerlo del todo nunca.
También es inquietante ver las caras de las personas, el miedo, la angustia y los nervios, todo se nota en sus expresiones, el temor en sus ojos, me hace dudar a veces y siento que no podré hacerlo.
Lo ven, en mi profesión no tenemos corazón de hielo o piedra, tenemos sentimientos solo que nos sobreponemos y seguimos adelante, porque alguien tiene que hacerlo.
Poca gente entiende realmente mi trabajo, y se preguntan muchos por qué. La respuesta es sencilla, no es por el dinero como muchos creen, es el sentimiento que se tiene después de todo el esfuerzo.
Y confirmo este pensamiento al salir y entrar en un cuarto y ver a esos lindos gemelos abrazando a su padre, y a la esposa que no tendrá que cuidarlo, porque su corazón ya funciona y ya puede cuidarse solo.
Si, esta es mi profesión, soy una doctora y estoy orgullosa de lo que hago, porque no sólo salvo vidas, sino que también las mejoro, y lo hago sin esperar nada a cambio. Y por mas sucio o difícil que suene sé que puedo lograrlo y algún día sabré lo que es realmente salvar una vida.

07 octubre 2010

Yo No Soy Una Princesa... Yo Soy Una Reina

Una princesa, es una criatura casi mitológica de los cuentos de hadas con muchas facetas, siempre bella, con talentos vanales como bella voz, risa musical, vestidos ampones y manos perfectas. Que desfila por peligros aterradores, pero que siempre es rescatada por un valiente principe azul casi por arte de magia. Y siemore termina en un felices para siempre, con poco dialogo.
Actualmente se ha distorcionado el ser una princesa a esta descripción. Hoy en dia, las mujeres que buscan ser princesas, aspiran a explotar sus talentos vanales riendose de plebeyas, quejandose de los sirvientes con su bella voz, y manteniendo su belleza ya no natural cada segundo y siendo su prioridad (antes que nada ni nadie) para demostrarle al mundo lo perfectas que son.
Estas princesas desfilan ocasionandose peligros aterradores, agrediendo a otros y posteriormente siendo las victimas agredidas sin entender el por qué. Buscando a principes azules o presas faciles, porque una princesa siempre debe de tener la atencion de un caballero, para que las rescate. Esperando a que todo se les resuleva por arte de magia, desde su familia, amigos, plebeyos o sirvientes "inferiores".
Una princesa ve todo color de rosa, y lo que es rosa es lo único que debe de importales, sus vestidos, zapatos, bebes (solo los rosados), etcétera. Pero las lagrimas de los otros no son de su interes, ya que no poseen color. La sangre, es ajena a ellas.
Solo pueden prestarle atención al brillo, o a lo que las haga brillar, como las joyas y el oro. Pero el dolor, la tristeza y el sufrimiento de otros no brillan, no lo pueden comprender.
Sueñan con su principe azul, que cabalgue largas distancias hacia ellas con su capa Adercomdie o Dommy Mountfilger flotando con el viento, su corcel blanco, nuevo, y del mejor modelo, con herraduras de cristal. Que las colmen de halagos y regalos. El principe azul, que heredará el reino de su papi, y tendrá muchas riquezas, y les dara aun mas regalos. Que iran casi todas las noches con sus amigos, para que luzca a la hermosa princesa, y ella ya no necesitara de ninguna de sus amigas princesas envidiosas ni de las plebeyas. Otras noches seran de fiestas, para mostrar riquezas. Y las demas, cuando esten solos, seguiran hablando de lo rosa del mundo sin cambiar jamas de color. Serán "felices por siempre".

Yo no quiero ser una princesa asi. Yo prefiero ser una reina, con madurez. Una mujer que, no necesariamente es la mas bella, pero tendrá su hermosura natural permanente sin importar lo que use o cuánto se arregle. Con talentos reales, de consejera, administradora, comunicologa, ama de casa, madre, escritora, ingeniera, economista, diseñadora, cocinera, mesera, sastre, arquitecta, estilista, curandera, etcétera. Porque generalmente tienen varios, y los van explotando no sólo en ellas mismas, sino en todo el reino (suyo y otros reinos) a todo el mundo sin importar si son plebeyos, princesas, reinas, o sirvientes. Su voz, no será melodiosa, pero retumba, y se hace escuchar por todos los lugares.
Estas mujeres desfilan por todas partes salvando a los demás de los peligros reales y de los ocasionados por princesas, estas mujeres son la magia que ayuda a otros, aconseja a sus amigos, lucha por otros.
Una reina ve todos los colores, no se ciega ante las desgracias de otros, sino que busca ayudarlos. Y aunque les puedan gustar los vestidos, ropas y joyas, no es lo único, disfrutan de todo lo bueno y malo que haya.
Las reinas, sueñan con un rey azul. Que las acompañe hasta el fin del mundo, que les enseñen su reino y se dejen acompañar. También les gustan los halagos y los regalos, de eso nadie se queja. Pero es mas importante ver qué marcas hay en su corazón que las marcas que viste, conocerlos. Un rey que tiene sueños y aspiraciones, que quiere crear, usar sus talentos (que al igual que las reinas cuentan con muchos) y hacer algo de si mismos. Un hombre, de verdad que busque de su compañia, que sea un caballero que busca a una dama.
Disfrutaran varias noches con los amigos de cada uno (porque una reina jamas abandona), y presumirán la belleza del otro, y sus talentos, su personalidad agradable. Otras noches iran de fiesta, conocerán gente nueva, bailaran, beberan, comeran. Habrá noches en que estén solos y conversarán, disfrutaran de los pasatiempos del otro, habrá pasión, romance, alegria. Se sacrificaran en algunas cosas, pero siempre habra recompensas. Y si hay algun problema, porque los reyes y reinas no son ciegos a otras cosas, lo hablarán y sabrán poco a poco resolverlo. Y hablarán de todos los colores, conocerán algunos nuevos, inventarán otros, y crearán con ellos una real historia de amor que vivira para siempre.

Por eso. YO SOY UNA REINA

26 septiembre 2010

Tres decadas

Tres decadas tocando canciones, siempre en diferentes situaciones. Treinta años unidos por las notas. Cada instrumento único, cada personalidad diversa, pero todos sintonizados en la melodia del momento.
El color del pelo cambió, la cantidad también, los cuerpos y las vivencias no son las mismas, pero las canciones se sienten igual.
Y en las voces y en el ritmo están los recuerdos, la añoranza de sus tiempos. Todos los viernes bajo ese techo que es testigo de lo nuevo y lo viejo.
Pero hoy es diferente, de los siete están seis reunidos, para rendirle homenaje al integrante caido. Y frente, se reflejaban en las lágrimas de la hija, rodeados por los acordes de la dedicatoria de su canción favorvta de Bob Dylan, knoking on heaven´s door.
Y entre la tonada de la primera estrofa, las palabras "para ti Fernando", mientras que la música sale sola, en los seis la mirada perdida y el pensamiento inmerso en el recuerdo del pasado y el miedo al futuro.

06 septiembre 2010

Para Sofi

Erase una vez una hermosa princesa que vivia en la torre mas alta del castillo de una tierra lejana... Bueno en realidad no era una tierra lejana, era un campus universitario, y no era un castillo era una casa, y no era una torre, sino un cuarto pequeño con una pequeña cocina con un balcón estrecho que daba a un patio, debajo del garage. Pero tenia su encanto, habia una gran columna al fondo del garage, y en ella un puerta secreta que llevaba a una escalera de caracol por la que se llegaba al estrecho balcón. Y el cuarto pintado con flores y muchos colores, lleno de cosas de princesas.
Pero eso si, como buena princesa moderna, era hermosa, alta, con un largo y hermoso cabello castaño, y grandes ojos cafés y una sonrisa muy agradable. Viajó desde su ciudad natal de Aguascalientes, para poder estudiar, soñaba con saber manejar la economia y algún dia hacer de su reino el mas rico y mas productivo de todos. Era una princesa lista, ambiciosa, muy gentil, bondadosa, amable y divertida, eso es lo que la hacia realmente hermosa.
Como toda historia, nuestra princesa sufrió varios engaños antes de encontrar a su principe. Salio con algunos trolls y ogros que se hacian pasar por principes y luego solo eran como sapos. Uno de ellos incluso hacia a la princesa recorrer varios reinos sola en una mula pública para verlo. Y es que los principes no solo deben recibir, ni solo deben dar, tienen que hacer ambas.
Para que comprendas mas cómo es un principe de verdad, te describiré a nuestro protagonista. Él vivia en un pequeño castillo a las afueras de la ciudad con los reyes y sus hermanas princesas, no era el mas adinerado, a veces iba en caballos públicos al campus universitario. También era guapo, tenia sus admiradoras y salió con varias campesinas. Pudo haber estudiado, como muchos principes creen que lo mejor es aprender a administrar sus reinos o ser abogados defensores o algo parecido. Nuestro principe, era curioso, se interesó por el funcionamiento y la alquimia, le gustaba crear e inventar, asi que se convirtió en ingeniero mágico. Eso era lo mejor del principe, que luchaba por lo que queria, era un caballero también, inteligente, bondadoso, creativo, divertido, admirable.
Y el momento que nos importa de la historia, cuando se conocen. No fue, como normalmente sucede en algún baile. Fue en un salón de música, con una canción mágica. Verás algo que tenia nuestra princesa clásico de los cuentos de antaño, era la melodiosa voz como de cristal, fragil pero brillante con un tono que siempre resuena. Y el principe, por su curiosidad, se facinó con un instrumento, la guitarra, y aprendió su mecanismo, la dominó, y podia crear canciones preciosas. Y entre el sonido de una nota, se vieron, y fue amor a primera vista.
No creas que todos los amores a primera vista son tan sencillos, tiene que haber ayuda de unos seres especiales: la magia, el tiempo y las circunstancias. La magia casi siempre está en todos los enamoramientos es la que conecta y la que debe permanecer. Luego está el tiempo que es un ser muy cuadrado, constante, no se le puede engañar, no se detiene, no se adelanta, no retrocede, solo avanza a su único ritmo, y tienes que estar en sincronia con él. Las circunstancias son las engañosas, son como pequeñas hadas que solo guardan un sentimiento, si las encuentras de buenas te ayudan, si las encuentras de malas te hacen travesuras.
Lo bueno es que nuestra pareja se conoció, poco a poco, salieron, se hicieron amigos, platicaron y todo resultaba perfecto.
En ese entonces llegué yo a la historia, entre a la banda donde ellos tocaban y cantaban, yo era una simple pero bellisima curandera. Como los dos eran tan buenas personas, me llevé muy bien con ellos muy pronto. Reimos, cantamos, hasta bailamos. A los pocos dias de conocerlos, se volvieron novios, una pareja de esas que simplemente desde que se forma, se ve que esta tan perfectamente unida, como si se hubieran conocido siglos antes en alguna otra parte y que solo esperaron pacientemente a reencontrarse.
Durante ese tiempo, yo como era una curandera solitaria, el principe y la princesa decidieron adoptarme como hija postiza, después de todo tenian mucho cariño que dar. Y fueron unos excelentes padres postizos para mi, los admiraba mucho, y sigo queriendo copiar tantos de sus buenos pasos.
Pronto el principe se graduó, y la princesa también, comenzaron a trabajar, incluso tuvieron que soportar tormentas, y una larga distancia que los intentó separar porque al principe lo mandaron pelear a las afueras. El tiempo y las circunstancias intentaron hacer de las suyas para alejarlos. Pero la magia siempre se quedó ahi.
Fue entonces que se casaron en una noche, sobre un lago dentro de una nube. Se mudaron a las afueras, y construyeron su propio reino. Y ahora los que antes fueron principe y princesa, son rey y reina, y tienen a la princesa mas hermosa que crecerá y tendrá tantas o mas virtudes que sus padres, será la mejor princesa, y yo su bella hermanastra o alomejor algún dia su hada madrina, porque en esta historia no hay un fin.

18 agosto 2010

Patito Bonito

Todos conocemos la clásica historia del "Patito feo" pero después de años de burlas el patito se convierte en cisne en una simple vuelta de hoja. He aqui una nueva versión, mas detallada:

Erase una vez, un verano caluroso, y la Señora Pata junto con las demás esperaban ansiosas que los pequeños abrieran sus huevos. De los 7 huevos uno a uno salieron 6 hermosos patitos, y el último, el mas grande no abria. Cuando por fin salio, a todos les sorprendió ver a un enorme patito algo feo y en su opinion ligeramente deforme.
A pesar de que la Señora Pata lo queria, sus hermanos se burlaban constantemente de él, y lo hacian a un lado, y su padre lo excluia y lo trataba diferente. A su corta edad, el patito aprendió que era feo, diferente, y poco querido. Con el tiempo empeoró, crecia rápido y era flaco con cuello largo, pálido, y torpe.
Cuando entró a la escuela, pues habian muchos otros patos como sus hermanos que se burlaban de las diferencias de los otros, haciendolo la victima ideal. Otros patos, lo vieron necesitado de cariño, por lo que decidieron hacerse los buenos con él para pedirle favores y tenerlo como su fiel seguidor. A esos los creyó amigos, pero estos fácilmente lo abandonaban y terminaban molestandolo también. Asi, el patito creció solitario, y su escape era su imaginación.
Si alguna vez nuestro patito estuvo destinado a encontrar algo mejor, y a alguien que lo apreciara no lo sabemos, porque estas experiencias lo hicieron desconfiar y no querer dejar que se le acercaran, no sabia y en el fondo no queria hacer amigos.
Llegó el dia de su primer trabajo, lo habian contratado para el "Charco de los patos" un famoso restaurante, tendria que hacer cuac-cuac, desfilar y ser alimentado con gracia. Pasó dias y semanas imaginando que seria perfecto, ilusionandose, y haciendo un plan de exactamente como queria que fuera.
Después de sus años escolares y sus experiencias, se habia hecho de etiquetas, en su punto de vista era feo y torpe, y presa fácil para mandar y manipular.
En su primer dia, conocio a su jefe, un pato negro con plumas doradas, muy gordo, e incluso parecia que tenia unos dientes filosos y un pico como puñal. Era elegante pero temible. Y la primera mirada que le puso encima, y su jefe comenzó a humillarlo disimuladamente (porque si lo hacia evidente lo corren), a exigirle mas, a molestarlo. El resto del equipo susurraba, lo excluian, lo molestaban, total parece que este es de los patos que no se defiende.
Tantos años con las etiquetas y creyendoselas, que el patito ya parecia torpe y feo. Y era casi como si los otros patos "olieran" sus defectos y fuera victima de caceria. Antes sus "amigos" usaban su falta de cariño, ahora su jefe usaba su miedo y su necesidad y todo esto les daba una sensacion de poder para llenar su propio vacio.
El patito se escondio en unos arbustos, triste, llorando. Y una niña curiosa vestida de bailarina de ballet lo observó sonriendo, le dijo era un cisne como los de mi baile, empezó a cantar y a bailar. El patito siempre amó lo artistico, asi que no pudo evitar unirsele. Y es entonces cuando veia que no era torpe, solo bailaba diferente, y que su cuello largo ondeaba en contra de sus patas al ritmo de la música haciendolo ver como el viento, su voz, aunque diferente a la de todos los patos, era mas dulce como la tonada de la niña.
Viendo alejarse a la niña feliz, se quedó viendo su reflejo en el agua, a él le parecia que sus plumas y su color parecian el vestido de la niña, y que ser flaco le servia para caer suavemente en el agua. Que en la tierra y corriendo era torpe porque era alto, pero que en el agua lo hacia ver mas elegante.
A él no le gustaba lo que a los otros patos les gustaba, entonces por qué habia querido ser como ellos, adaptarse a ellos, caerles bien. Por qué no hacer las cosas como los patos era ser torpe, o no parecerse a ellos era ser feo. Intento tanto caber en un molde, que se deformó a si mismo, se hizo chiquito por y para los otros.
Pero aún con la idea en su mente, le costó mucho trabajo, muchos dias ir cambiando de actitus y quitarse las etiquetas, no fue una vuelta de pagina. Primero se hizo ciego y sordo a lo que decian los otros. Si llegaba a escuchar que le decian algo, veia en el agua el reflejo y se daba cuenta de que no era cierto. Fue recorriendo los dias tomando su propia opinion como la mas importante. Fue dejando poco a poco que lo conocieran pero poniendo sus cualidades al frente de sus etiquetas, si yo soy un gran bailarin de ballet. Y siempre sonreia, para las patitas, su sonrisa coqueta, para su jefe y los insultos su sonrisa sarcastica y de "a mi eso no me afecta", su sonrisa de cuates.
Y tras varios años, igual que se creyo sus etiquetas, llego un punto en el que se creyó sus cualidades, hizo unos pocos amigos en el charco.
Entonces, lo cambiaron de trabajo, se habia liberado un puesto en otro restaurante y lo querian a él, era exactamente lo que buscaban.
Llegó a un lago enorme, cristalino, con muchas flores con un olor divino, era como lo que siempre habia soñado. Y para su sorpresa, sobre el agua azul-verdosa, decenas de "patos" pálidos, flacos, de cuello largo y pico negro, bailando y deslizandose con gracia, que en su conjunto parecian estrellas en el cielo. Y al fondo sobre el restaurante, un gran letrero "El lago de los cisnes".

05 agosto 2010

Ángel caido

Hace un año te perdi, te escapaste de entre mis brazos, y tu soledad acentuó mis miedos y mi inseguridad.
Tu muerte fue prevista pero inesperada, tan solo horas antes te abrace por ultima vez, con la esperanza de tantos planes, una ida a tu casa, que me enseñaras a jugar magic, unas clases de wow, escuchar musica, ver videos, juegos, unas chelas en cuerna y en el rancho, unos tacos, idas al cine, conciertos. Y ahora, solo me conformaria con risas, palabras, platicas, silencios, tu mirada y tu sonrisa tierna con picardia.
Pediste pasar una noche mas en tu casa, y la obtuviste, pero siempre sentire que hay algo de ironico y un poco injusto en tu forma de partir. Y creo que ese hielo y ese quebrar que senti con la noticia, será de los mas fuertes que he sentido. La falta de aire, y esa forma de llorar, que mi director de teatro hubiera matado que lograra hacer en alguna obra, porque solo de acordarme me vuelve a desgarrar.
Y mi ultimo beso de despedida en tu carita azul, con esa barba que te dije que parecia del naufrago, me hace recordar tu terquedad tan encantadora.
En la ceremonia del adios, fue cuando note que a pesar de todo el cariño que te tuve, me falto demasiado por conocer. Y aún ese dia pude, por historias de tus viejos amigos, darme cuenta lo similares que eramos. Ambos pensabamos lo mismo de la imagen de la cruz, tu de una forma mas atea que yo, pero para mi fue un eslabon mas de esa conexion que senti desde que te conoci pero a veces creo y me temo que era unilateral.
Pero he de decirte, que se que te alegraria, lo digno que fue esa despedida para un video de metal gótico, con una fuente con una gárgola, tus tarjetas del magic sobre el ataúd, y decenas de personas vestidas de negro, llorando y aplaudiendo tu nombre.
Conoci a tus amigos, y vaya que tu sabias elegir buenas compañias, todos únicos, pero interesantes. Sé que con mi exterior tan fresita, en otra circunstancia, probablemente no me hubieras hablado.
Ese dia, como bien sabes, me concentre en consolar, en acompañar, e hice a un lado cualquier clase de dolor que me dio tu partida. Y por un lado lo sigo haciendo, menosprecio este sentimiento, porque después de todo, fue poco tiempo.
Y ahora, un año después, te recuerdo, con cariño, algo de dolor, y muchos arrepentimientos. Y se que, por tu sufrimiento, hubiera sido egoista pedir mas tiempo, pero eso quisiera, mas tiempo de haberte conocido.
"Un angel ha partido, uno que es mi reflejo distorcionado pero mi inspiración, mis sueños, ha volado hacia el cielo, caido rápidamente y vuelto a ascender, dejando un hueco aqui en la tierra, y una luz eterna que siempre recordaré"

05 julio 2010

Extraño Extrañar

Hoy es un dia lluvioso, de esos que huelen a brisa humedecida, y las gotas tienen diferentes tonos. Normalmente no me parece triste la lluvia, generalmente es lo contrario, está llena de sonidos que me invitan a bailar bajo ella y sentir su frío, pero hoy las lágrimas que escurren por el vidrio acentúan lo que siento.
Hay un gran y profundo vacío dentro de mí, muy parecido a cuando llenas tus pulmones y aguantas la respiración, y sientes que necesitas una bocanada de aire mas para vivir, que crees que con una sola podrás aguantar, pero luego te das cuenta de que necesitas mas y mas. Es un vacío irónico lleno de soledad.
Quiero gritar y callar al mismo tiempo, cerrar tan fuerte los ojos y poder cambiar algo de lo que sucede. Es una soledad acompañada de demasiado ruido que viene de mi cabeza, confusión y pensamientos. Que solo se calla con la voz de una sabiduría externa, o una palabra de aliento que sople y ahuyente mis miedos.
Y es cuando pienso en todas esas voces que alguna vez trajeron la calma, y se llevaron la tormenta, y crece el sentimiento, porque deseo que regresen esas melodías y esos tiempos de paz.
Es tan extraño este sentimiento, este extrañar, a personas, situaciones, lugares, momentos, objetos, animales, razones, sueños y pasiones. No son huecos reales puesto que algunos ni ocupan lugar, tampoco es añorar algo que se tuvo, porque no siempre se tiene todo. Creo que es una especie de envidia a la rutina, deseo a lo conocido y desconocido. Como los celos que demuestran lo mucho que se quiere a alguien o algo, pero que crece y te destruye lentamente. Es un veneno constante, que viene y va, que se detona con la tristeza que lo alimenta hasta el consumo de uno mismo.

25 junio 2010

Cristal

Érase una vez, una princesa encerrada en la torre mas alta, en una habitación peculiar, custodiada su puerta por tres guardias, y otros tres mas en las escaleras. En el amplio vestíbulo dos pequeñas dragonas la protegían.
Los muros del castillo eran de ladrillo, con dos placas de acero, piedra y una cubierta de yeso. Era un castillo pequeño, y en los alrededores no había mas que pequeñas casas de los guardias, y una gran muralla de dos muros y entre ellos corría un río de lava.
Se preguntarán qué clase de persona encierra con tanto cuidado a una princesa, pues la respuesta es especial, ya que la princesa misma fue la que procuró ese tipo de protección. Y su habitación con un techo de tela azul que simula el cielo, las paredes de colchón suave, su cama de agua, el piso de colchón cubierto por alfombra gruesa, uno se sentía dentro de una nube. Para entretenerse sus libros todos forrados de esponja.
La princesa tenía rizos negros como el carbón, ojos tan profundos como un pozo sin fin, siempre con una mirada de melancolía a pesar de su sonrisa blanca. Era de una belleza exótica. Y en su cuello siempre colgaba un triángulo de cristal.
Al final de su armario una puerta, dentro de ella un cofre que se abría con su colgante, y dentro varios pedazos de cristal de diferentes tamaños, de diferentes colores, como un tesoro de pirata, y en medio otro cofre pequeño dentro del cual estaban tres pedazos de un cristal que era tan grueso como piedra, rojo intenso, tan duros, que uno se preguntaba cómo habrían llegado a romperse.
Y es que nuestra princesa nació con ese corazón de cristal, hasta que su padre lo rompió. Desde entonces la princesa ha colocado en ese hueco muchos corazones de cristal, incluso intentó con otros materiales pero su cuerpo los rechazaba. Pero todos se rompían. Quiso cubrirlos de barro, de piedra, de todos los metales, de esponja, de telas. Aún así, siempre era el mismo resultado. Un solo roce, una palabra, llevaba al mismo resultado, y la princesa, tan acostumbrada estaba que ya era capaz de enfrentarlo todo con una sonrisa.
La princesa no se rendía, pasó días y días, semanas hasta meses, en construirse su nuevo corazón, con una cubierta de hielo, y un sistema de enfriamiento que lo mantuviera así siempre. Con la intención de enfriar todo sentimiento o reacción de ella que pudiera causar una ruptura. Dentro, un relleno de este líquido de enfriamiento basado en ácido, y en medio agua con sal para que en caso de una ruptura deshiciera el hielo.
Ella soñaba con ya no sentir, con ser fría y egocéntrica, de mirada indiferente, y una mueca en el labio.
Esa noche salió para probar su nuevo corazón, procuraba alejarse de cualquier hombre. Logró así salir varias noches, pasar un buen rato, siempre manteniendo la distancia con la gente.
Hasta que un día, conoció a un joven, ella por miedo sólo se acercaba como amigos para poder preparar escudos y armas. Y poco a poco, se fue encariñando con su nuevo amigo, ella negaba cualquier sentimiento, por protección, lo que le resultaba sencillo con su nuevo sistema de enfriamiento que la confundía.
Pero una noche, paseando en las góndolas a las afueras de la ciudad, un hilo de sentimiento entre los dos, los acercó en un beso. Era tan delgado el hilo que no lo vieron venir ninguno de los dos.
Pasaron confundidos varios días y noches, meditando. Y en el calor de su habitación, el sistema de enfriamiento fallaba poco a poco, y se ilusionó. Creyó que con su nuevo corazón nada podría pasarle y que podría darse la oportunidad de dejarse llevar por un sentimiento.
El problema fue que en ese tiempo de meditación, su joven amigo llegó a la opuesta conclusión.
Y con solo una palabra, el frágil corazón de la princesa se quebró, dejó salir el agua con sal, derritió todo el sistema, pero lo que no pensó es que el ácido quemó las heridas de su hueco, quebró el cristal aún mas, y los pedazos viajaron por su cuerpo. Un pedazo se quedó en su ojo, haciéndola llorar constantemente. Otro en sus cuerdas vocales, y ya no podría hablar, uno mas en su estómago y dejó de querer comer. En sus piernas para no poderse mover, y en sus pulmones, le costaba respirar.
La princesa tuvo que permanecer en cama, sin saber cómo arreglar el desastre de su nueva invención.
Pasaron los días, y la historia circuló por los alrededores. Hasta que un joven alquimista que iba de paso, se enteró de lo sucedido, y tras el haber sufrido mucho en su pasado, quiso ayudarla con meros fines académicos.
En el castillo recibían a cualquiera que creyera poder ayudar, pero nadie dejaba que vieran a la princesa hasta que no probaran sus ideas.
El alquimista paseó por todo el castillo, averiguó todo el pasado de la princesa. Encontró el corazón real dentro del cofre.
Y así transcurrieron días y días de investigación, con cada día la comprendía mas, la quería mas, pues no era como ninguna princesa que él hubiera conocido antes, ni siquiera era como cualquier otra mujer.
Logró unir los pedazos pero seguían separándose con facilidad. Los rellenó de chocolate líquido cubiertos por pétalos. Y por fuera del cristal, caramelo. En el hueco de la princesa, cubierta de bombones suaves y azúcar. La princesa poco a poco recobró conciencia, pero persistían los cristales en el resto de su cuerpo que la imposibilitaban.
Aún así, se le organizó un gran banquete en el palacio, lleno de muchas delicias de varias regiones, como celebración por su mejora. Al final de la cena hubo un gran baile.
El joven alquimista, le pidió una pieza, con cada nota ella sonreía. Con cada esbozo de sonrisa una lágrima menos, un respiro, y un movimiento. Ella sobre los pies del alquimista, para poder dar vueltas con la melodía, sentía que volaba. Sutilmente entre cada giro, la llevó al jardín, donde había colocado miles de luces y fuentes. Mientras seguía la música, se perdieron en sus miradas, hasta quedarse estáticos. Y bajo miles de estrellas, la besó.
Un beso mágico que calentó lo que quedaba de su líquido de enfriamiento, que recorrió todo su cuerpo, derritió los pedazos por todo su cuerpo, la liberó. También derritió el chocolate, el caramelo y el corazón original, y todo se fusionó en uno sólo, haciéndolo tan duro. Y constantemente el chocolate caliente circularía por su cuerpo evitando que su corazón-cristal pueda separarse nuevamente.
El alquimista se fue, pero su partida ya no rompió a la princesa, pues la había querido y la había arreglado con chocolates, pétalos y caramelo.

24 junio 2010

Toda llama, por mas pequeña que sea, es un incendio potencial.

Erase una vez, una muy pequeña llama azul, que parpadeaba desde una estufa vieja y oxidada en una cocina, dentro de una pequeña casa a las afueras.
Desde la primera vez que la encendieron, nacida de la cabeza de un cerillo, la pobre llama se encontraba quieta, triste y deprimida. No encontraba su objetivo en la vida, su trabajo había sido sustituido por una caja llamada microondas.
Un día, una pobre vieja cucaracha se acercó a ella con miedo, pero al ver lo pequeña que era no le importó. Mientras la vieja cucaracha le hacía burlas, una gran rata se acercó, le dijo a la cucaracha: "Tu no sabes lo que es capaz de realizar una pequeña llama, toda mi familia fue ahuyentada de nuestro nido, fue incendiado, varios de ellos murieron, y eso lo inició una casi tan pequeña como esta". Luego se dirigió a la llama: "No hagas ese gesto, no te sientas mal, no le guardo rencor a los tuyos, fue cosa de los humanos, después de todo eramos invasores y forasteros, han utilizado otros venenos. No dejes que se burle de ti, y no te preocupes por encontrar tu camino. Ten seguridad en tí, si mantienes una actitus positiva pronto te daras cuenta de lo que brillas".
Los dias pasaron, y la llama seguía buscando cómo tener seguridad, cómo podría hacer grandes cosas si estaba ahí sola en la hornilla. Luego vino una gran tormenta, llena de truenos ensordecedores. De repente todo se apagó, pura oscuridad, excepto por una pequeña luz que la llama podía distinguir, pero fue su sorpresa ver que venía de ella misma. Empezó poco a poco a sentir su potencial, sonrio tanto y brilló un poco mas, luego decidió estar erguida y brilló mas, y cuando sintió confianza, se dió cuenta de que se podían distinguir todos los rincones de la cocina sólo con su luz.
Luego unos pasos, se acercó el dueño de la casa, con un extraño cilindro lo acercó a ella, y sintió un cosquilleo. Se había dividido, y ahora era una llama mas grande en una vela y conforme avanzaban veía como podría iluminar cada cuarto, cada pasillo.
Ya que pasó la tormenta, la llama de la vela se apagó, y regresó a ser pequeña en una hornilla. Estaba triste de nuevo, cuando su amiga rata regresó y le dijo "¿Por qué triste de nuevo? Si ya probaste un poco de grandeza significa que has demostrado que puedes llegar mas alto, y todo lo que necesitaste fue un poco de confianza".
Las siguientes noches la llama tenía su nueva actitud, cada vez que oscurecía se esforzaba en alumbrar todo lo que podía, y brillar. Hasta que vino, su siguiente oportunidad, regresó el dueño con su vela, de ahí a una pequeña mesa, y la vela presenció una noche romántica, y sabía que ella la estaba haciendo tan especial. Al terminar la cena, la dividieron en muchas velas en la habitación, rodeada de pétalos de rosas, y fue tan grande esa noche, brilló como jamás lo había hecho, hizo de una habitación un cielo estrellado.
Los días siguientes se sentía orgulloso de sí mismo. Y estaba muy feliz, hasta que la cucaracha regresó, y le dijo: "Se ve que no te enteras de nada, el dueño va a tener que vender la casa, sus cosechas no han salido buenas los últimos meses, planea mudarse, y cuando lo haga te apagará."
La llama estaba preocupada. Llegó la rata preguntándose porqué nuevamente no había luz en su agujero. Cuando la llama le contó lo que la cucaracha le había dicho, ideó un plan.
Otra noche, el dueño lo volvió a colocar en una vela, esta vez fueron al exterior, vió por primera vez un gran campo. Esta vez se convirtió en una gran fogata, estuvo bailando bajo las estrellas, compitiendo con la luna, tan alegre, tan feliz. Ya que todos se fueron, y quedaba solo una pequeña llama entre mucha madera, la rata se acercó a él. "Este es el momento, tienes que seguir encendida, te llevaré hacia la plantación, y ahí serás incendio."
Y así lo hicieron, la llama solo sentía su cosquilleo mientras se extendía de pasto en pasto, cubriendo ramas, hasta sentir la fría tierra bajó ella hasta implantarle su calor. Ya que había logrado cubrir cada rincón, sintió un golpe, no muy fuerte pero que le agotaba el aire, eran gotas de agua que lo iban apagando. Cuando despertó, era de nuevo la pequeña llama, estaba tan confundido que sentía que había soñado.
Pasaron los días, semanas y meses. No había señas de una mudanza, pero no estaba seguro de nada. Un día por fin, que la rata se acercó a ella, le anunció: "Después del incendio el dueño volvio a sembrar por última vez, y ahora la cosecha fue la mejor. La mudanza se canceló, y tu estarás aquí brillando. Siempre serás pequeña pero sabes que por dentro eres un incendio"

22 junio 2010

Secreto de belleza

En una tierra lejana, en un tiempo lejano, una joven de un pueblo magico soño con ser la mas bella de los alrededores, opacar a la princesas incluso a las sirenas, que cada criatura se anonadara al verla, atraer miradas y suspiros en todo momento.
Al despertar con la ilusion de la idea de ser lo que en su sueño era, penso por horas en como conseguirlo, y se dijo asi misma que la magia era la solucion.
Fue a la casa del mago sabio del lugar, pero al no estar el, le comento a su aprendiz su plan, este le presto un libro de hechizos y le pidio que cuando encontrara los ingredientes e hiciera la pocima que le llevara un poco, pues el tambien queria vivir esa sensacion que ella le describio.
La chica leyo los ingredientes cuidadosamente, y se dio cuenta de que no seria nada facil, pues muchos se encontraban en lugares lejanos y peligrosos, pero estaba tan entusiasmada que siguio adelante. Trazo un mapa y circulo los lugares en los que tendria que parar.
El primer lugar fue la tierra de Coerulerus donde tenía que encontrar la pluma del Ave Azul, un pajaro singular con el mejor canto de todos los pajaros que pudieran haber en todo el mundo. Al llegar a la tierra vio una casa pequeña y entro, una señora y su esposo la recibieron. Les conto de su busqueda, ellos le dijeron donde y como encontrar la pluma, pero solo a cambio de que al hacer la pocima les llevara un poco. La joven despues de ser picoteada por el ave, golpeada con sus alas siguio el consejo de la pareja a la que habia visitado y empezo a cantar, el pajaro entusiasmado la siguio en un maravilloso dueto y ella todavia cantando, le arranco una pluma.
La siguiente parada era la tierra del Hortus donde tendria que conseguir una rosa, pero una muy especial ya que cambia de color, desde roja a morado, amarillo y azul. El problema es que esta rosa esta llena de espinas que se mueven para evitar que la arranques. Junto al jardin donde se encontraban estas rosas, habia una pequeña casa de un viejo jardinero. Ella le explicó su aventura, y el, a cambio tambien de un poco de la pocima, le dijo que la rosa la conseguiria al acariciarla suavemente.
Y así pudo con 2 ingredientes ir a la tierra de Nitro, ahi encontraria el agua de la cascada de diamantes. Al no encontrar el camino se acerco a una joven hermosa, le explico su objetivo, y la joven le pidio que le diera un poco de la pocima, sorprendida la chica le pregunto para que queria la pócima si ella era hermosa, la joven hermosa le contesto que aunque fuera hermosa no lo era tanto como para lograr todo lo que la chica le habia descrito de su sueño. Despues de acceder a compartir su pocima, la chica siguio su camino y fue entonces cuando se pregunto si su odisea valia la pena, si la belleza era lo que buscaba o si habia algo mas.
Pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando llego a su mente la imagen maravillosa de una cascada que brillaba, no solo por el agua sino porque estaba lleno de diamantes en la pared de la cascada. Estuvo horas admirando la cascada, su brillo, la facilidad que tenía el agua para caer, el sonido, incluso el olor, todo era perfecto. Y si la esencia de eso tan maravilloso podria estar en ella con la pocima, no habia mas dudas. Tomo el agua y siguio su camino.
Llego a su ultimo destino, la tierra de Ambio; un lugar repleto de opalos, unas piedras negras brillantes, con una firmeza suave, misteriosas e intrigantes. Pero tambien son dificiles de conseguir, asi que fue a visitar la casa de un gran minero experto. En su casa estaban su pequeña hija y su madre, y ya que el minero estaba en la aldea comprando cosas, en la espera les conto su historia. Motivadas por el relato le pidieron una vez mas parte de la pocima. Caminando por la silenciosa mina con el minero, penso que el deseo por la belleza no tenia edad ni rostro, conocio a diferentes personajes, todos opuestos entre ellos, que anhelaban lo mismo que ella.
Y asi regreso a su casa, sabiendo que todavia le faltaba parte de su travesia. Por dias estuvo trabajando en la pocima, midiendo, calculando exactamente, esperando la luna para agregar un ingrediente, el sol para otro, la lluvia para el que sigue, y esperando el atardecer para el ultimo.
En la noche, con la pocima en mano, parada frente al espejo, bebio un poco, pero la decepcion tan grande que tuvo al ver que no cambio nada. Tal fue su tristeza que dejo caer la pócima, y tras una luz cegadora y humo de colores aparecio un simple pedazo de papel que decia:

“La belleza esta dentro, y tiene que salir por tu boca”

Con la impotencia de no poder idear la respuesta fue a pedirle ayuda al sabio mago del pueblo, un viejo canoso, arrugado, un poco calvo, bastante gordo, sin algunos dientes con lentes que delinean la vida que tiene en sus brillantes ojos llenos de experiencia y de juventud.
Le enseño al sabio mago el papel, y sonriente este le dijo, y bien, que entiendes por esto, la chica le dijo que no entendia y que ese era el problema. El sabio mago, acostumbrado a ayudar a llegar al conocimiento y no solo darlo, a traves de preguntas la guio a la respuesta.
El viejo sabio concluyó de la sesión: “Las palabras, eso es lo que sale por la boca, palabras de ánimo, consuelo, gentileza, amistad, bondad, seriedad, sabiduría, sensibilidad, ternura, simpatía, alegría, empatía, etc. Estas palabras son la expresión del interior, ahí está la verdadera belleza. Aunque hay otra forma de enseñar la belleza sin palabras, sonreír, una sonrisa contiene la lista que te di de palabras y mas, una verdadera sonrisa mueve algo mas grande que cualquier muralla, mueve corazones”
Y así la chica regresó con su gran belleza a deslumbrar a todos los que conoció en su recorrido, y a compartir la gran poción de la belleza, por cada rincón.

21 junio 2010

Ignorancia que vacía

Yo no hice nada malo, simplemente ignoraba la diferencia entre el bien y el mal. Y ahora que moriré pronto, quiero contarte mi historia que la va a escribir de forma mejor que la que yo hablo, un padrecito que me mandaron.
Viví en una pequeña casa con techos de aluminio y paredes de madera. Mi padre se la pasaba tomando, a veces mi madre también, yo tenía que caminar hacia algunas calles principales para vender chicles o pedir limosna. Cuando llegaba sin nada, mi padre al estar tomado me daba palizas si algo estaba mal y a mi madre también. Ella trabajaba de muchacha de servicio en una casa cerca de ahí, así que solo la veía los domingos.
Obviamente ni fui a la escuela, ni a la iglesia, sólo iba a pedir limosna todos los días para tener dinero para el licor de mi padre ya que el no trabajaba.
Cuando entré a la adolescencia, empecé a tener problemas para pedir limosna, ya que me veía más grande. Estaba algo musculoso por cargar cosas y caminar tanto, aunque seguía muy flaco por el hambre. Intenté que me permitieran vender periódicos pero se burlaron de mí en el puesto, así que sin que me vieran me llevé algunos y los fui a vender. Fui directo a mi casa, tenía miedo de que los del puesto no entendieran por qué lo hice. Como gané mucho dinero con eso, fui a comprar cosas para limpiar vidrios.
Por esa época me vinieron necesidades de mujeres, una explosión que entendía porque sabía que cuando mi padre la tenía, me acompañaba a trabajar de noche y ahí lo hacía con algunas de las trabajadoras de la esquina, hasta que se hizo compañero de la vecina. Todos los domingos veía como le hacía eso a mi mamá, aunque ella no quisiera, y la golpeaba como siempre. Entonces supe que las trabajadoras me ayudarían a quitar las necesidades pero todas pedían mucho dinero, excepto una, Dulce, quien por pensar que yo era una “sabrosura” me dejó experimentar gratis.
Y así fue como me volví limpiavidrios, lo consideraba bastante divertido. Pasaron los años, y cuando tenía como 16 años, cuando ya estaba bastante fortachón por el ejercicio, hice algo malo otra vez. Estaba limpiando vidrios, cuando en una camioneta negra muy brillante un señor me hizo señas. Era raro, estaba limpia no necesitaba que yo hiciera nada, pero era ganancia, así que hice mi mejor trabajo, mientras escuchaba la conversación del señor de adentro con alguna persona que no parecía estar ahí. Pensé que estaba loco, luego vi un cable saliendo de su oído. Hablaba de dinero, de que tenían de sobra como para “hacerlo” y regalar, que la compañía estaba en su mejor época y que la familia también. Y se notaba por la camioneta, su traje impecable y su reloj que brillaba hasta la otra calle que tenía razón. Cuando terminé, me acerque a la ventana y el señor sacó su billetera con mucho el dinero, más del que había visto en mi vida, más del que veré nunca otra vez. No sé por qué lo hice, solo sé que en ese momento agarré la billetera y salí corriendo, y corrí más de lo que nunca había corrido, y tan rápido. No paré hasta estar cerca de mi casa, ya muy lejos.
Sin contar cuánto era, tomé una parte pequeña para entregarle a mi padre. Decidí que, sin la presión de tener que darle dinero, podría buscar algo mejor. Y eso hice, busqué trabajo como garrotero en bares, chofer (pero ni sabía manejar), y cosas así. Terminé de albañil en una construcción. Fue grandioso porque conviví con gente, algo que nunca había hecho. Aprendí a decir piropos, y algo que descubrí es que aunque algunas se molesten, otras se rían y otras sigan caminando, todas aprietan las nalgas, nunca entenderé por qué pero así es.
Una noche, dos amigos de la construcción me dieron de tomar alcohol, lo había visto más de una vez pero era de mi padre y temía tocarlo. Pero este era para mí, así que tomamos mucho, todo se movía, se sentía extraño, como si estuviera soñando. Entonces vi a una mujer, y me surgieron las necesidades desde adentro, las que desquitaba con Dulce o con la vecina como lo hacía mi padre. Para mí, esa necesidad era simple, como ir al baño o comer. Ya más de cerca, la visión se ajustó. Era una mesera, con su uniforme de falda corta negra, medias, un chaleco y una camisa. Caminaba aprisa cerrándose la chaqueta y bajando la cabeza. Mientras los otros dos le chiflaban y le gritaban piropos, me acerqué a ella y la tomé, como había visto a mi padre con mi madre varias veces. La aventé a la callecita vacía que cruzaba, le arranqué la ropa que me estorbaba y lo hice, como aprendí. Terminé y me fui.
Pasó el tiempo, íbamos a terminar la construcción y me quedaría sin trabajo, entonces me contaron de Estados Unidos, esa tierra de libertad y sueños que sonaba perfecta. En cuanto se terminó el trabajo, ya tenía instrucciones y nombres para irme. Me despedí de mi padre, quien estaba muy borracho y ni se enteró, y fui a donde trabajaba mi madre, ya muy vieja y cansada. Le expliqué cómo le mandaría dinero, y dónde tendría que recogerlo. Me dio su bendición y me fui. Tomé muchos camiones, viajé por horas y días. Cruzar la frontera fue muy sencillo para mí, mencionaron que era ilegal, pero no sabía qué era eso. Ese viaje fue importante porque conocí a la Chuny, ella iba sola a buscar una mejor vida, estaba asustada, era unos 7 años más chica que yo. Así que la cuide. Con ella la necesidad no era como la de siempre, me hacía querer explotar, gritar, incluso cantar. Solo quería estar con ella, aunque no lo hiciéramos, solo tenerla cerca. Me enamoré de Chuny.
Vivimos juntos y trabajamos, yo en un bar, primero como garrotero, después llegué a ser “bar tender”. Al estar sirviendo bebidas lo único que aprendí a leer fueron los nombres de las botellas, aunque más bien las reconocía por las etiquetas. Chuny era mucama en una casa, pero no se quedaba ahí: trabajaba y venía conmigo a casa. Nos casamos, tuvimos un hijo, ese eres tú, mi ilusión. Tenía planes de mandarte a la escuela, de que todo cambiara para ti, que tú si supieras todo lo que yo no sé.
Fue entonces cuando, tu madre y yo íbamos caminando, tu te quedaste con tu tía Lupe (la hermana de Chuny que vino cuando murieron sus padres en México). Entonces vimos a unos hombres rompiendo el vidrio de una joyería, a sólo unos pasos de nosotros. La reacción de Chuny fue darse la vuelta, la mía fue agarrar algunas cosas (tal como lo hice con los periódicos y la billetera). Chuny regresó por mí, y en ese momento llegó un policía. Chuny y yo corrimos, pero no habíamos avanzado nada cuando oí el disparo y vi a tu madre en el piso. Me lancé sobre el policía, le quité el arma y sin saber nada, le disparé.
Nunca había usado un arma, pero sé que quería vengarme de lo que le había hecho al amor de mi vida, a la madre de mi hijo. Lloré encima de tu madre por horas, vi como se me iba, vi como toda su luz se iba apagando. Así lo sentí, como si fuera una vela que el viento va debilitando.
Tuve un juicio, pero no entendí nada de lo que dijeron. No había aprendido bien el inglés, ni siquiera hablo bien español. Solo sé que por matar, me van a matar.
Me mandaron al padrecito, el que está escribiendo esto, para limpiarme de culpa. Me dijo que Dios sabe que yo no sabía lo que estaba haciendo, no por tonto sino porque nadie me enseñó. Le pedí una sola cosa a Dios: que tú supieras, que no fueras malo, que aprendieras a ser bueno, a diferenciar entre el bien y el mal. Que supieras lo que yo no.

20 junio 2010

Jugando a hacer strike

El por qué de este blog

Siempre he sido muy soñadora, desde niña me acostumbre a usar mucho mi imaginación para escapar de la realidad, inventar historias, y la verdad es que hasta el dia de ayer lo tomaba como una cualidad, un talento especial.
Se preguntarán qué me hizo cambiar de perspectiva. Pues ayer fui a ver Toy Story 3 con un gran amigo (no se preocupen que no hablare de la pelicula ni se las arruinaré, pero si la recomiendo). Y es que cuando salió la primera de la trilogía yo tenía la edad del personaje, por lo que ver la resolución de las cosas, y el impacto que golpea a diario diciendote que ya no eres una niña, que ya tienes que resolver tu sola las cosas, es dificil.
Mas tarde, platicando con este mismo amigo, me dijo que era demasiado soñadora, que debía estar en la realidad, ya que esta cambia cada segundo, y que si seguía en mi mundo de fantasía me perdía lo que pasaba ahora y ya no podría hacer esos sueños realidad.
Sinceramente creo que tiene un buen punto, pero al mismo tiempo me cuesta mucho despegarme de este modus vivendus que he tenido por tantos años.
Por eso, he decidido canalizar esos sueños, y pasarlos a la realidad, usar ese talento para compartir, y encontrarles un uso mas que un simple escape.
El nombre del blog, tiene varios significados. Primero como ya mencione que el dia de esta desición había visto Toy Story 3, haciendome meditar mucho de los juegos de mi infancia. También, además de soñadora soy muy perfeccionista, por lo que una psicologa me aconsejó que debía de aprender a tomar los errores de mejor manera, y me retó a jugar a equivocarme y contestar mal cosas a propósito. Por último, me gusta mucho encontrarle todos los lados y posible análisis a todas las películas, y en la de la "Nueva Cenicienta" hay una frase que en inglés dice asi: "Never let the fear of striking out, keep you from playing the game" y en español es "No por miedo a errar vas a dejar de jugar".
Asi que este blog es un poco eso, son mis sueños, arriesgandome a equivocarme y seguir en un mundo de fantasia.